¿Necesitamos un movimiento social para sacar a los corruptos del poder? Por Mario Sorto Gallardo

“Salir a las calles”. Esa es una frase muy recurrente en nuestras discusiones como ciudadanos consternados por la situación actual del país.

A propósito, con las múltiples crisis en Honduras, resulta muy común que en nuestras vidas cotidianas, ya sea cara a cara, o utilizando las redes sociales, como es más frecuente en estos tiempos de pandemia, surja el tema sobre cuáles son las alternativas a nuestra disponibilidad para propiciar un cambio social y político en el país. En este sentido, podemos mencionar dos vías, una institucional y otra que se presenta en un ámbito externo a las instituciones políticas, es decir, los movimientos sociales.

Paralelamente, la historia reciente en Honduras nos dice que las las vías institucionales cooptadas por las redes de corrupción no son la mejor forma para canalizar las demandas de la ciudadanía. Así pues, nos queda la opción del  movimiento social, un concepto con muchos significados, pero que para el caso, lo podemos entender como el conjunto de actores y organizaciones que buscan alterar los déficits de poder, y que, además, buscan los cambios sociales movilizando de forma regular y sostenida a la ciudadanía en acciones políticas.

Pero, ¿Cuáles son las pre condiciones para que este movimiento social amplio, integrado por una diversidad de sectores con una misma orientación y objetivos pueda formarse y cumplir con las expectativas de la ciudadanía? De acuerdo con la literatura de los movimientos sociales, las protestas y los movimientos sociales no son el resultado directo de los conflictos o de los problemas estructurales con orígenes económicos, sociales o políticos en un país. En tal sentido, la existencia de estos problemas puede provocar indignación en una sociedad y un potencial para la movilización, pero no siempre se transforman en protestas o en movimientos sociales.

Entonces, cómo respondemos las preguntas que muchos nos hacemos: si tenemos tantos problemas ¿Por qué no salimos a las calles? ¿Cómo transformamos esa indignación y potencial para la movilización a una protesta? Primero, tenemos que saber que no partimos desde cero, pues tenemos suficientes motivos para protestar, no obstante, el trabajo que tenemos como ciudadanía está en generar más espacios organizativos; en identificar las oportunidades que tenemos para la acción, y además, necesitamos lograr identificar un problema principal de país que sea resonante, pero a la vez, también su solución. De acuerdo con los estudios sobre el tema, estos aspectos son básicos para lograr transformar ese potencial que expresamos en las redes a la acción.

La tarea no es fácil, pero es más necesaria que nunca. Es cierto que las sociedades son complejas, con divisiones y fisuras producto de nuestras costumbres, tradiciones, valores, ideologías, clase social a la que pertenecemos, entre otros tantos factores. Por lo tanto, es necesario llegar a acuerdos mínimos de manera concertada entre todos los sectores organizados para poder dar paso a la formulación de una demanda realista y alcanzable en nuestro actual contexto autoritario. En definitiva, las personas responden a los llamados como “salgamos a las calles”, cuando se identifican con las demandas, las causas y los objetivos del movimiento, por lo tanto, los esfuerzos que tenemos como ciudadanía consciente deben estar dirigidos en esa dirección, para así, poder sacar a los corruptos en el poder.

Mario Sorto Gallardo

Un comentario en “¿Necesitamos un movimiento social para sacar a los corruptos del poder? Por Mario Sorto Gallardo

  • el 9 de julio de 2020 a las 9:51 AM
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    Parece ser la única salida que nos queda! La corrupción siempre, pero con JOH con ocho años de saqueo sin importar el flagelo y freno al desarrollo del país. Yo no sé de donde salió esta raza que en toda Latinoamerica es igual, aquí empezó con el chafarote que por un golpe llegó al poder, Oswaldo López, nunca antes de él había existido la corrupción a esa escala. Solo veamos la multimillonaria casa que se construyó camino a Mateo, y tuvo la desfachatez de dejar al par la choza en que vivía antes!
    Esto no se puede permitir más Señores, nos creen idiotas, pues demos un ejemplo sacando al ladrón, súper ladrón de JO, seríamos un orgullo Regional y establecemos las bases para que esto no vuelva a ocurrir en ninguna parte…!!!

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