ALMAS ENCONTRADAS (NEPHILIM). Por Allan Bernardez.

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El partido Libertad y Refundación con el partido Nacional, ambos de Honduras, se asemejan a dos almas encontradas. De esas almas atormentadas que se odian pero luego se aman.  Así como ciertas relaciones de pareja, consideradas tóxicas por unos analistas pero que a veces, de manera extraña y atípica, funcionan.

Ambos institutos políticos se necesitan para prevalecer; por momentos, la pésima propuesta de uno de ellos hace que el otro crezca en adeptos, luego, el pésimo accionar del que se encuentra en ventaja le hace perder su posición.  Mientras los dos partidos políticos se encuentren enfrentados, la balanza estará inclinada a favor de uno o del otro pero cuando la armonía surja, por breve que sea, puede darse un fenómeno que los una… para siempre. Cuando dos almas encontradas se fusionan de manera intensa, el resultado puede ser una preñezcomo pocas antes vista.

Recordemos: el estado del alma difiere del estado físico del cuerpo, así que el periodo de embarazo y concepción está sujeto a esas diferencias.  Dos fuerzas que se odian con una magnificencia extrema solo puede dar paso a una tercera creación, igual o más poderosa que sus gestores.  Esta tercera fuerza puede ser, en materia política, el surgimiento de un híbrido político o el renacer de una constituyente.   

Por tal razón y muchas otras más, Honduras necesita del Partido Liberal, ya que fue la  primera fuerza en sufrir el proceso de amor, odio, preñez y concepción. Si reconocemos la historia, la experiencia y longevidad del PLH, le hace meritorio de ser considerado una verdadera alternativa al posible híbrido político por emerger.  Si la esencia Liberal logra realmente renacer, trayendo consigo verdadera renovación (no hablo de cuadros político) adaptada a favor de la inclusión de la diversidad dispersa en que ya se encuentra la hondureñidad, otro gallo cantará.

Percibo en el perfil de Luis Zelaya Medrano u otro parecido (aun no visible), las características requeridas para ser ese “recipiente”capaz de cargar y encauzartanta cantidad de energía diversa.

Podría criticarmepor no dar mérito suficiente a otras fuerzas que deambulan por los alrededores sin buscar trascender, esas almas que no alcanzan su máximo potencial por estar conforme con solo existir.

Como nación hemos transitado por más de 190 años el camino de la desazón; antes se decía que aún había tiempo para enmendar, hoy, el tiempo expiró. ¡Que nazca el nuevo ser!