EL VERDADERO ZAFARRANCHO Por: Abog. Octavio Pineda Espinoza(*)

0
429

El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define como zafarrancho “el combate,  destrozo, camorra, pendencia o riña”, así se le ha denominado a las actuaciones de los diputados al Soberano Congreso Nacional en Gracias, Lempira, como en el hemiciclo del Congreso en Tegucigalpa, lo cierto es que como dice el viejo dicho popular: “unos a la bulla y otros a la cabuya”, mientras unos diputados pierden su tiempo tirando cuetes, luces de bengala, activando extintores disque para demostrar su insurrección legislativa, otros, los del PN, aprovechan la confusión para aprobar leyes, acuerdos, decretos y contratos leoninos para el Estado de Honduras o para aprobar aumentos de presupuesto como el reciente, de 44 millones para la Secretaría de Seguridad, cuando estamos sumidos en una epidemia de dengue que bien pudo ser abordada con ese mismo presupuesto.

Quiero hacer énfasis y ser categórico en lo siguiente que deseo que usted, amigo lector, tenga claro; no hay que tragarse la vara o la falacia que nos venden Mauricio Oliva, su bancada y la gente de Mel Zelaya y su bancada, las llevadas y traídas reformas electorales que todo el pueblo hondureño pidió en las calles después de la debacle electoral del 2017, han sido reducidas al mínimo, pasamos de 25 reformas que se propusieron y acordaron en el Diálogo Político auspiciado por la ONU a simplemente dos, la separación del actual TSE en dos órganos distintos, uno de administración electoral y otro de justicia electoral, en donde la manzana de la discordia ha sido, el nombramiento de los concejales y/o magistrados respectivamente, por un lado Mel quiere asegurar su cuota política nombrando ahí a la Abogada Rixi Moncada y a Eduardo Enrique Reina y los cachos, quieren premiar a David Matamoros Batson, olvídese usted que tengan interés por construir un nuevo sistema electoral que nos dé certeza y transparencia para el próximo proceso electoral, es una simple, llana y arbitraria repartición de chambas y de cuotas políticas que destruirán los nuevos organismos así como destruyeron el fallecido Tribunal Supremo Electoral.

El trabajo y el show mediático de Oliva recibiendo la propuesta de la OEA, manipulada por Luis Almagro, más preocupado por su reelección en dicho organismo y  en obtener el voto del gobierno de Honduras, que en acuerpar lo que la misma OEA dijo después de las elecciones del 2017, solo es una muestra más de la instrumentalización de los organismos internacionales, de las ong¨s afines a Juan Hernández y de la sociedad civil organizada en nuestro país a favor del pseudo dictador y su organización criminal, que su apuesta real y decidida por reestructurar la institucionalidad hondureña en materia electoral para fortalecer la democracia interna y asegurar procesos limpios, transparentes, rápidos y efectivos en los que puedan confiar todos los partidos de oposición y la ciudadanía del país.

En estas circunstancias, el verdadero Partido Liberal, no el de los que hacen componendas oscuras bajo la mesa en nombre del mismo en el CN, o el de los que se creen dueños de la institución de derecho público de mayor trascendencia histórica de la nación, desea dejar clara su postura en favor de la institucionalidad y el fortalecimiento del Estado de Derecho y su repudio a acciones en el órgano legislativo que busquen legitimar propuestas hechas a la medida del PN, de JH o de Mel Zelaya, personajes que tienen un acuerdo claro y manifiesto en estos temas en beneficio personal y no en el interés mayor de la sociedad hondureña como es evidente en la actualidad política.

Por eso, es bueno señalar, que aparte del espectáculo producido en el hemiciclo legislativo recientemente, que a veces pareciera hasta acordado entre esas dos bancadas, el verdadero zafarrancho en Honduras está en el fracaso de la clase política en general por adecentar la política y el accionar gubernamental y de los otros dos poderes del Estado, recordemos que continuamos exigiendo la derogación de la Ley de Secretos Oficiales, la aprobación de la Ley de Colaboración Eficaz, la abrogación de ese adefesio jurídico que es el Nuevo y monstruoso Código Penal que son producto de un Congreso Nacional corrupto, en donde muchos de sus miembros están cuestionados legalmente en los tribunales de la República por sus actividades dentro y fuera del órgano legislativo.

No olvidemos que continúan las crisis en Salud, Educación y Energía, que existen todavía 73 comisiones interventoras que no han resuelto favorablemente al pueblo ninguna de sus intervenciones y se convirtieron en 73 elefantes blancos más que se chupan el presupuesto del Estado, que peligra la continuidad de la MACCIH  y de la UFECIC, que los delitos y la impunidad señalada por el CNA en los funcionarios del Estado sea judicializada adecuadamente, en fín, tantos problemas sociales y estructurales que mantienen al país como el más desigual de América Latina, uno de los primeros en corrupción, el más pobre del continente y uno de los más inseguros a pesar de la enorme inversión en seguridad, etc, etc.

El verdadero zafarrancho no ha pasado y posiblemente nos lleve a las calles nuevamente, o a una crisis social que pudiera convertirse en una guerra civil si no abrimos los ojos a tiempo, sino sometemos a los diputados, funcionarios estatales y al mismo gobernante al impero de la Ley, como debe ser en toda democracia en construcción y en toda nación amante de la legalidad, del orden y del progreso.

(*) Catedrático Universitario. Secretario General del Partido Liberal de Honduras.