Genealogía de los Tiempos Difíciles (Segunda Parte). Por Joaquín Irías.

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“Desconocer la historia de tu país, es renunciar a conocer lo que puede pasar en un futuro.”

-Autor Anónimo

Y así es como debemos de tener muy en cuenta que la historia es un vaivén cíclico y si no conocemos de ella a profundidad, lastimosamente estaremos condenados a repetir los mismos vicios del pasado, dejándonos en una espiral hacia el abismo donde vamos a tocar fondo, un punto de no retorno para nuestra patria.

Después del Golpe de estado de 1963 en contra del Gobierno del Dr. Villeda Morales, se instauró una pseudo dictadura presidida por el Coronel Oswaldo López Arellano; en aquel entonces poco después de ese embarazoso hecho, dicho personaje fue ascendido dentro de la institución castrense como general. Para 1965 se celebra una nueva asamblea nacional constituyente, la cual designa a OLA como presidente por el periodo de 6 años. Cabe resaltar que en la asamblea nacional de ese año. se intentó formar un bloque de oposición entre Liberales, Progresistas y Unionistas el cual fracasó estrepitosamente debido a la falta de liderazgo y diferencias marcadas por aquel entonces “Líder Opositor” Celio Gonzales, dejando la vía a OLA para quedarse con la presidencia, siendo este con más afinidad hacia el partido nacional. Después de lo acontecido en esas “Elecciones a la Hondureña”, se inició una gestión desastrosa que nos dejó con una guerra en contra de un país vecino, casos de corrupción y clientelismo castrense. A finales de 1971 se celebran nuevas elecciones, en las cuales resulta electo el candidato por el Partido Nacional Ramón Ernesto Cruz en contra de Bueso Arias del partido liberal, dicho gobierno de efímera existencia, se planteaba la creación de un gobierno de unidad nacional entre todas las instituciones políticas con el fin de compartir el poder, cediendo ciertas secretarías de estado con ese fin a los demás partidos.

Todo eso termina con un nuevo Golpe de Estado en 1972, siendo este un golpe de distinta índole, con un fin reformista, siguiendo los dictados del país del norte con “Alianza para el Progreso”, enfoque de USA hacia la región en la década de los 70. Pero los gobiernos, debido a la baja cultura que tienen “Los Servidores Públicos”, los casos de corrupción siguieron irrumpiendo en la institucionalidad de nuestra nación, haciendo que esos intereses mezquinos de parte del triunvirato de 1972 fuese sacado por orden del estado mayor conjunto, dejando a su cargo al el coronel Juan Alberto Melgar Castro (Cónyuge de la candidata del partido nacional en las elecciones de 1997) debido a un escándalo financiero con las empresas bananeras denominado el Bananagate (haciendo una referencia satírica al Watergate que desembocó en la renuncia del Presidente Richard Nixon un año anterior). Desde entonces se siguió con la hegemonía militar la cual se dedicó a hacer concesiones con Shell y Texaco de zonas en el puerto de cortes y otras actividades, con el fin de menoscabar derechos laborales conseguidos a través de la lucha de 1954 y 1959.

Para el año de 1979, año del triunfo de la revolución en Nicaragua que causó un efecto dominó en la región, puso a centroamérica en el ojo de la tormenta internacional, debido a que estalló una guerra civil en El Salvador y Guatemala, que llevaba desde 1955 una convulsión interna a raíz del golpe de estado en contra de Jacobo Árbenz. El caso de Honduras no fue la excepción, ya que en 1977 huelgas masivas de campesinos se daban debido a la mala distribución de tierras, generando desigualdad en el sector rural y también se originó el movimiento Cinchoneros que exaltó la figura del Cura Guadalupe Carney por su doctrina  que era similar a la Nicaragüense en cierto aspecto por el matiz religioso y revolucionario; así mismo el grupo guerrillero que cada día tenía más apoyo, se enfrentó a las fuerzas armadas en una breve campaña, pero no dando los frutos esperados, la rebelión fue apagada y el sacerdote asesinado cuando regresó a Honduras después de su deportación en 1979 (cosa que no se menciona en los libros de historia) ya que al final de esa década, el descontento popular estaba en un punto total de ebullición , luego de esa intentona.

Viene luego el inicio de la era democrática en el año de 1980 dicen algunos con la elección de la asamblea nacional otros en 1981 con las elecciones o 1982 con la toma de mando de parte de Roberto Suazo Córdoba, como dato interesante y tomando de referencia el Libro Rojo del Autor Josué Manuel Cardona, previo al proceso de elecciones en la documentación del semanario patria se hace mención que al momento de levantar el censo a través del registro nacional de las personas, el grupo de choque denominado “Mancha Brava” del partido nacional,  se dedicaba a ahuyentar o intimidar a la población que estaba por censarse, esto con el fin de que hubiese abstencionismo en las elecciones del año de 1981 al no estar censados. Desde entonces podemos ver prácticas que hoy se han perfeccionado y se utilizan con violencia virulenta.

Con el inicio de la era democrática, se empezó a tener un compadrazgo político entre ambas fuerzas políticas, pero una siendo más hegemónica que la otra, a la opinión pública se puede pensar que vendría siendo el partido liberal con dos periodos seguidos, pero no es así,  la FUSEP (Fuerza de Seguridad Pública) y la APROH (Alianza para el Progreso en Honduras) eran el poder hegemónico tras bambalinas en ese entonces para calmar el descontento popular, debido a esa conjugación de poderes se lograron sofocar movimientos insurgentes en el país y así adentrarnos en la “Era Democrática” en la década perdida de 1980.

Al momento de contar la historia no se le va a creer al vencido (Pueblo Hondureño) se le creerá al ganador (Poderes Fácticos)

¡En nuestras manos está el espíritu que recatará esta nación!