Financiando Una Dictadura. Por Miguel Canahuati.

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El Acuerdo Stand-By que se pactó entre el régimen y el Fondo Monetario Internacional (FMI) es alarmante, ya que sus condiciones son turbias e inciertas. La falta de transparencia es un golpe bajo al bolsillo de los hondureños. El acuerdo económico de 311 millones de dólares puede sonar atractivo, pero lo que no se menciona son las exigencias por parte del FMI. La privatización de la ENEE, Hondutel, educación y salud pública son parte de este acuerdo.

La privatización de estos dos últimos ha sido parte de la agenda política del régimen. La inyección de recursos facilitara el objetivo de privatizar con una mayor comodidad. Los beneficios y obligaciones de este pacto económico todavía no son claros. Según la calificación de este acuerdo por parte del FMI “se emplea cuando los países no tienen intención de utilizar los montos aprobados, pero conservan la opción de hacerlo”. En otras palabras, el “gobierno” dispone de 311 millones de dólares para usarlos como ellos vean conveniente para cumplir las obligaciones estipuladas.

Este sicario económico disfrazado como ayuda internacional tendrá como consecuencia  una deuda aún mayor y con menos posibilidades de pagarla. La opción de refinanciar la deuda será la única salida; esto desencadenaría una crisis terribley se tendrá que concesionar de manera forzada los recursos de nuestro país. El otorgamiento de tales derechos da la legitimidad a la explotación de nuestra tierra y manipular la política de nuestro país.

El pobre seguimiento de este acuerdo es degradante para el pueblo hondureño. Las intenciones detrás de estas siniestras negociaciones son funestas para el desarrollo económico de Honduras. La pobre supervisión de este proceso nos va a costar nuestro sueño de una democracia junto al legado de tierras abundantes. Están vendiendo al país para financiar una hegemonía vil y el beneficio de pocos.

El Fondo Monetario Internacional es una herramienta utilizada para apropiarse de la autonomía de muchos países. El FMI tiene programas en más de 50 países y en esencia rige la política económica de estos países. Este mismo organismo ha creado estragos en Asia y África para luego “rescatarlos”. Varias economías han colapsado debido a la mala administración por parte de esta organización.

Este acuerdo está atando al pueblo hondureño a una servidumbre política y económica al FMI bajo la supervisión de un gobierno ineficiente que no tiene la intención de velar por el desarrollo social. Debido a la ambigua naturaleza del Acuerdo Stand-By, un incremento al presupuesto de las fuerzas armadas es inminente ya que esa es la manera más agible y distintiva del régimen.

Esta dictadura se está armando con los recursos que le faltaron para volver a atentar con la integridad de nuestra patria. Tendrán más combustible para maquinar formas de lograr su agenda política. La privatización de la salud y educación ha sido un tema de interés por parte del régimen; ahora cuenta con el apoyo internacional para lograr ese objetivo. La deuda externa de Honduras va a incrementar de manera amenazante, junto a una devaluación preocupante del Lempira; lo cual desestabilizarála economía de nuestro país y por ende creará pobreza.